sábado, 15 de octubre de 2011

Libres por la verdad - Una pareja adventista investiga la controversia literaria de Ellen White

Abajo aparece una carta que una pareja escribió a su pastor adventista cuando el esposo y la esposa renunciaron. Se han omitido sus nombres para conservar su anonimato. Al final de la carta, hay un enlace a un PDF con mucha más información acerca de su estudio.

25 de marzo de 2005

Querido pastor:

Yo me hice adventista del séptimo día hace más de veinte años y he sido miembro de mi iglesia local durante los últimos quince años. Estaba convencida de la verdad de las enseñanzas y doctrinas adventistas. Durante estos años, he intentado ser fiel en mi servicio a los ministerios de los jóvenes y la música, en dar, en ser testigo, y en guardar el sábado.

El año pasado, mi marido, que no es adventista, empezó a involucrarse más conmigo en las actividades de la iglesia. Empezó a asistir con más frecuencia a los cultos y las reuniones, y hasta participó conmigo en colaborar con el comité social de la iglesia. El otoño pasado, le convencieron de asistir a todos los “seminarios para entender la revelación y la profecía”.  Después de esto, asistió a clases y a pequeñas reuniones, y empezamos a estudiar “La gran controversia” de Ellen White.

Mientras estudiábamos los escritos de Ellen White y la historia de la iglesia adventista, nos sorprendió descubrir que había quien sostenía que el libro “La gran controversia” había sido copiado, por lo menos parcialmente, de otros escritores. Al principio no lo creíamos, pero, después de investigarlo nosotros mismos comparando los escritos de Ellen White con trabajos anteriores de los libros de los autores originales que encontramos en la biblioteca, vimos con nuestros propios ojos que era verdad. Mucho de lo que se había copiado lo había sido casi palabra por palabra, sin dar crédito a los autores originales. Nos enteramos de que otros de sus libros y escritos también tenían material plagiado.

Pero, lo que  nos sorprendió y nos decepcionó aun más fue saber que la conferencia general adventista ha estado consciente de este hecho durante más de ochenta años y no lo ha negado. En cambio, ha hecho todo lo posible para justificarlo. Mientras tanto, seguimos estudiando sus escritos, los de sus críticos y apologistas, los autores de los que copió, y la Biblia, y hemos llegado a la conclusión de que ni Ellen White es profeta, ni sus escritos son inspirados por Dios.

Los lideres y maestros nos aconsejaron que uno no tenía que creer que Ellen White era profeta de Dios para hacerse o seguir siendo adventista. Sin embargo, en mi certificado de bautismo hay un “Resumen de creencias doctrinales”. La creencia doctrinal número veinte declara:

“La iglesia no se retrasará en ningún don, y la presencia del don del espíritu de profecía será una de las señales identificadoras de la iglesia remanente. Los adventistas del séptimo día reconocen que este don se manifestó en la vida y el ministerio de Ellen G. White”.

Este resumen fue luego actualizado como la creencia número diecisiete, que declara:

“Como mensajera del Señor, sus escritos (Ellen White)  son una fuente continua y autorizada  de verdad que provee para la iglesia consuelo, orientación, enseñanza y corrección.”

Tras este descubrimiento sobre Ellen White, hemos estudiado otras doctrinas adventistas y creemos que están en conflicto con, y no están respaldas por, la Biblia.

Queremos que sepan que no tenemos ninguna animosidad contra ningún individuo adventista. Al contrario, muchos de nuestros amigos más queridos están en la iglesia adventista, lo cual hace la decisión de irnos aun más difícil. Valoro y aprecio el amor y el apoyo que he recibido y he podido dar a mi familia adventista durante años. Sobre todo, echaremos de menos nuestra participación en el ministerio de la música con el coro de la iglesia y el grupo de cantantes femeninas que ayudamos a formar en iglesias pequeñas en el estado donde vivimos.

En ningún caso hemos hecho un estudio exhaustivo de los cientos de publicaciones y doctrinas de la iglesia adventista escritas por Ellen White, pero se nos han revelado suficientes contradicciones y problemas para convencernos de que no podemos seguir siendo (o, en el caso de mi marido, convertirse en) adventistas.  No tendría ningún problema si quieren ponerse en contacto con nosotros en cualquier momento para hablar más sobre los detalles y mostrarles más ejemplos de las conclusiones que nos han llevado a tomar esta decisión.

No sabíamos si acompañar o no esta carta con una explicación detallada, pero, al final, decidimos que era mejor discutir algunos ejemplos de lo que hemos aprendido, en lugar de dejar a alguien pensando que habíamos tomado esa importante decisión sin estudiar el asunto y orar por ello sinceramente. Así que hemos resumido algunas de nuestras razones en un archivo adjunto.

Por favor, tácheme de la lista de miembros de la iglesia adventista del séptimo día. Para evitar cualquier tipo de malentendido, he enviado una copia de esta carta y este archivo a cada uno de vosotros.

Doy especiales gracias a los pastores de la iglesia y a algunos otros miembros de la iglesia que, con mucho amor, han tomado su tiempo para aconsejarnos y darnos literatura para ayudarnos en nuestra búsqueda de la verdad y la voluntad de Dios. Damos gracias a los miembros de la familia y la iglesia que han estado orando porque encontremos la verdad.

En el nombre de Cristo nuestro Salvador,


Copias: Líderes de la iglesia, amigos de ASD

No hay comentarios:

Publicar un comentario