miércoles, 2 de noviembre de 2011

Carta de renuncia a la Iglesia Adventista del Séptimo día de un adventista de casi toda la vida

Señor presidente de la asociación peruana central sur de la Iglesia Adventista del 7mo Día, lima – Perú

De mi mayor consideración:

Lo saludo, y por su intermedio a su representada con los siguientes textos bíblicos:

Mc.4:22,23
22 porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. 23 si alguno tiene oídos para oír, oiga.
Jn.8:31,32
31 dijo entonces jesús a los judíos que habían creído en él: si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

  Hace pocos dias vino a hablar conmigo el pastor encargado de administrar la obra en la zona en la que moro junto a mi familia, y me recalcó que debería presentar por escrito mi renuncia a seguir siendo miembro de la iglesia, le pregunté: »¿es necesario hacerlo así?«..., me insistió: »si, es mejor hacerlo así«.

  El mes de agosto del año pasado, me visitó el director de mayordomía (ahora secretario) de la »asociación peruana central-sur (apc-s) de la Iglesia Adventista del 7º Día«, para, entre otras cosas, pedirme lo mismo.

  Yo pensaba que era suficiente haber hablado con el pastor distrital, al exponerle mis razones y pedirle que transmita a los administradores mi decisión, e irme así anónimamente y sin mayores »ruidos« de la iglesia en la que milité actívamente durante casi cuarenta años. Al parecer, es necesario hacer constar por escrito mi pedido de desligamiento voluntario de la organización a la que apoyé con todo mi corazón, mis esfuerzos y recursos, como pueden testimoniar muchísimos hermanos a los que sigo amando entrañáblemente.

  Para que comprendan algunas de las razones de mi decisión, considero que debo hacer un poco de memoria. Mi relación con la iasd, se remonta a comienzos del siglo XX, cuando mis abuelos por linea materna se relacionaron muy de cerca con los misioneros »gringos« que llegaron a mi pueblo (sandia-puno); los stoll, los kalbermater, los goranson, etc.

  Mi abuelo manuel, abogado trujillano, emigró, por encargo de don nicolas de piérola y familia, a esta zona del pais, a fines del siglo XIX. El motivo era resolver ciertos problemas legales en unos yacimientos auríferos de su propiedad. Estando por estos lugares, conoció a una dama sandina, se enamoró de ella, la pidió en matrimonio, se casó y se asentó en esa bella ciudad de ceja de selva.

  Tiempo después, se relacionó con los Adventistas del 7º Día, simpatizó con ellos y recibió su influencia. Mis padres apreciaban de un modo especial a estos hermanos. Nunca dejaron de adquirir la litratura que promocionaban.

  Mi contacto personal con lo espiritual se realizó muy temprano. Calculo que tendria tres o cuatro años de edad, cuando al mirar cierto cuadro colocado en una pared del dormitorio de mis padres (yo dormia también ahí), sentia tremendo miedo. En el cuadro (picture roll) estaba un personaje de rodillas, con un halo de luz en la cabeza. Sentia terror de entrar a esa habitación solo. Una noche, soñé q ese personaje se materializó, bajo del cuadro, me tomó en sus brazos, me acarició con ternura, y nunca más le tuve miedo. Esa experiencia marcó mi vida. Han transcurrido más de sesenta años y puedo recordar con nitidez detalles de ese sueño. Cuantas veces durante mi niñez, adolescencia y juventud me involucré en acciones rayanas en lo delictivo, pero ese »personaje« me volvió siempre a la cordura.

  Durante mi niñez, plena de aventuras poco inocentes, mis padres no sabían como corregirme. Estando por terminar mis estudios de nivel primario, no sabían a donde enviarme (en mi pueblo no había secundaria) para continuar mis estudios. »¿tal vez a un internado militarizado donde me inpongan férrea disciplina?«, ó, »¿un colegio-granja regentado por curas católicos muy estrictos?«....

Quizo el señor enviar a mi pueblo, jústamente cuando cursaba el último año de primaria, una excursión de estudiantes de secundaria del »colegio adventista del titicaca«. los varones continuaron viaje a pie hacia la selva (la carretera terminaba ahí), y las mujeres quedaron en la población, junto al director de estudios y su familia (la esposa de él era sobrina de mi padre). durante los dias que permanecieron, mis padres tuvieron la oportunidad de demostrarles su afecto. Los llevaron a pequeñas excursiones, banquetes (eran mineros y tenian sus recursos), y ellos a su vez, no cesaban de mostrar las bondades de ese sistema educativo. Me enviaron a estudiar al »cat«. estuve solo un año lectivo. Ahí aprendí a orar, leer la biblia y otras cosas.

  Luego viví doce años de mundo pleno. Pero hay algo que nunca olvidé, orar. Podía estar encerrado en un calabozo (era muy peleador), o embriagándome en una cantina. Cerraba los ojos y le pedia a mi señor, que me sacara de ese pantano en el que me estaba ahogando, y me respondió.

  Siempre recuerdo aquel viernes por la tarde (ya en la ciudad de lima), caminaba lleno de frustraciones junto a mi hermano menor, quien me recordó algo que estaba deseando hacer desde hacía mucho tiempo, ir a la iglesia adventista, y fuimos al de la avenida brasil. No había ningun programa. La empleada que nos atendió, nos puso en contacto con el pastor, conversamos con él alrededor de dos horas y nos invitó al culto del dia siguiente. Asistimos y nunca mas dejamos de hacerlo.

 Tres meses después fuimos bautizados (nunca pensé que lo haría tan pronto, el »sabueso interestelar« me atrapó). era venticinco de diciembre y para entonces estaba terminando de leer por segunda vez »el conflicto de los siglos«. por la tarde volví temprano a la iglesia, el pastor estaba saliendo a visitar algunas congregaciones en una zona periférica, lo acompañé. En un pueblo joven, llegamos a una casita rústica donde estaban varias personas sentadas. La mayoria eran mujeres. Nadie los atendía, la persona encargada estaba enferma hacia varias semanas. El pastor me persuadió a atender ese grupo, y se convirtió en mi »misión«.

  La »comisión de nombramiento« de la iglesia local me habia nominado como secretario de escuela sábatica (previo bautismo). tres meses después ingresé al colportaje evangélico. Trabaje como colportor oficialmente durante ventiún años, cuando (afirmando que para mejorar el »departamento«) cambiaron las »reglas de juego«, y nos retiramos casi todos los colportores con licencia. Dejó de ser s.E.H.Y s. –servicio educacional hogar y salud– y se convirtió en una entidad eminéntemente comercial. Dejó de ser agencia ganadora de almas. Sin embargo, continué colportando extraoficialmente.

  Por mi trabajo directo en la iglesia, dando estudios bíblicos, conduje a mas de docientas personas hasta la pileta bautismal. Fui director de varios departamentos de la iglesia y anciano de iglesia (la mayor parte del tiempo primer anciano). en dos oportunidades distintas integré la junta directiva de la apc. (la primera vez los tres años que duraba el periodo).

  A pesar de mi integraciòn plena en las actividades de la iglesia, mis estudios incesantes de los temas relacionados con ella y mis ejercicios espirituales, habia todavia un vacio en lo profundo de mi ser. Un “algo” que me incomodaba y me hacia sentir incompleto. Oraba al señor pidiendole que me dijera que estaba pasando en mi, que me sacara de esa situaciòn y me diera una experiencia de plenitud. El hizo llegar a mis manos el libro “las 95 tèsis sobre la justificaciòn por la fe” de morris venden. Al estudiarlo, entendì lo que pasaba y cambiè de actitud. Esto me ayudò muchìsimo. Formè un grupo de estudio para difundir esos conocimientos, (mucho tiempo antes que se formaran los “grupos pequeños”) y el señor hizo cosas preciosas ahì. Transformó realmente vidas.

  Dios me permitió vivir experiencias maravillosas. Especialmente como colportor evangélico. Una noche me hizo soñar con organizar una iglesia en maranga-san miguel. Siguiendo las pautas del sueño, se hizo realidad.

  Entregamos nuestros bienes, patrimonio de la familia, para ser usufructuados por el “colegio adventista del titicaca” (una chacra, la mejor de la zona, de catorce hectareas, y una casa en la ciudad en un area de trecientos mts. Cuad.), y los perdimos. Todavia soy el blanco de los reproches de muchos de mis familiares y amigos.

  Usando una coyuntura (ibamos a ser lanzados de una casa de alquiler donde vivimos veintiún años en la zona de breña - lima), el señor nos regaló una propiedad amplia en el precioso lugar de cieneguilla. Esto hace más de catorce años. Allí organizamos una congregación que llegó a tener dos congregaciones hijas (una ya es iglesia organizada).

  En octubre del 2009 vino a reunirse con nosotros un hermano del norte del pais, muy estudioso y conocedor de las escrituras. Nos sugirió estudiar un libro del »espíritu de profecia«, escogimos »patriarcas y profetas«. nos reuníamos tres veces por semana. El énfasis sobredimensionado que este hermano le daba a estos escritos (al parecer, aún sobre la biblia), suscitó polémicas, muchas veces acaloradas.

Con el propósito de mostrarle que nuestro énfasis debe ser sobre las sagradas escrituras y tener material para sustentar la falibilidad del “espíritu de profecía”, revisé unos escritos que sobre el tema en particular me habian llegado por correo electrónico tres años antes. Obviamente no les habia dado mayor importancia, pero ahora me era necesario y me pareció que abrí una especie de “caja de pandora«. descubrí “cosas” que ni había soñado que existieran.

  A finales de la década del setenta y comienzos del ochenta, se agitó mucho este tema dentro de la iglesia adventista del 7mo día. Con mucha frecuencia salían en las distintas publicaciones denominacionales artículos y estudios explicando »pormenores« de esas controversias, obviamente favorables a elena g. De white, y las acepté tácitamente. Pero ahora, al profundizar en este estudio, caí en cuenta que la información que nos dieron fue parcial. Habia mucho, muchísimo mas que estudiar y que, efectivamente, elena g. De white y su equipo, copiaron (plagiaron) profúsamente de otros autores.

  En 1919, la organización hizo reuniones para contemplar este problema, tratando de encontrar una solución a este delicado asunto y no pudieron hacerlo. Transcribo un comentario sobre esto:
  »en 1919, cuatro años después de la muerte de elena g. De white, la iglesia adventista del 7º dia, reunió a sus máximos dirigentes, teólogos, editores y eruditos, en un intento por llegar a una decisión mútuamente aceptable sobre la validez del ministerio de elena g. De white, se reunieron en la oficina central de la iglesia, en takoma park, washington dc., durante una conferecia bíblica que habria de durar la mayor parte del mes de julio y continuó hasta agosto«

  »Mas de cincuenta personas asistieron a estas reuniones, incluyendo a: arthur g. Daniells, w.W. Prescott, f. M. Wilcox, etc...«

  »¿Cual fue su veredicto?«

  »Era muy evidente para los dirigentes que, aun después de su muerte, la influencia de Ellen White sobre la membresia de la iglesia era demasiado grande, y las cosecuencias demasiado riesgosas, para hacer cualquier declaración oficial repudiando su ministerio. Al final, dejaron calladamente que los mitos continuaran, con la esperanza de que futuros acontecimientos no destruyeran a la iglesia. Sin embargo, es útil examinar los puntos sobre los que aquellos máximos dirigentes de la Iglesia Adventista del 7º Día estuvieron de acuerdo extraoficialmente sobre Ellen White allá en aquella conferencia bíblica de 1919. estuvieron de acuerdo en once puntos críticos en relación con Ellen White y su ministerio«

1. Ellen White no fue inspirada verbalmente.
2. Ellen White no era infalible como persona.
3. Ellen White no era infalible en su exegesis de textos biblicos.
4. Ellen White no es una autoridad sobre cual traduccion de la biblia se debe usar.
5. Ellen White no es exacta cuando se trata de la historia mundial, ni tampoco es exacta acerca del cumplimiento de las profecias biblicas
6. Ellen White no debe ser usada para dirimir controversias que surjan de diferentes interpretaciones de las escrituras.
7. Los »mensajes sobre salud« de Ellen White no son disposiciones generales para todo el mundo.
8. Ellen White copió repetidamente de otros autores sin darles credito, afirmando al mismo tiempo que escribiá por inspiración de dios
9. La inspiración divina de Ellen White es cuestionable.
10. Si seres humanos tienen que corregir los escritos de Ellen White, entonces, ¿cómo puede alguien afirmar que su obra era inspirada divinamente?
11. Si la iglesia hubiese dicho la verdad sobre Ellen White, no estaria en el problema en que ahora está.

  Podria seguir abundando sobre todo lo que me informé de las distintas investigaciones que hicieron muchas personas sobre este asunto, como la invalides de la interpretacion de daniel 8:14, del juicio investigador, etc., etc., de eruditos adventistas como raymond cottrell, desmond ford y otros, pero me limitaré a comentar uno mas.

  En 1982, a raiz de los cuestionamientos de walter rea que escribió »la mentira blanca«, la organización adventista del 7mo día mandó hacer su propia investigación, tomaron el libro “el deseado de todas las gentes” el cual les parecia ser más confiable. Formaron un equipo de especialistas dirigidos por el dr. Fred veltman (en aquel entonces director del departamento de religión del pacific union college [puc]. ¿cuál fue el resultado?. despues de ocho años que duró la investigacion, fue el siguiente:

 “Ellen White, no solo habia copiado vorazmente las obras de otros autores, sino que tanto ella como sus colaboradores habian mentido deliberadamente para ocultar la verdad de su plagio. He aqui dos conclusiones del informe veltman«

  »Es de primera importancia notar que Ellen White misma, no sus asistentes literarias compusieron el contenido basico del texto del »deseado de todas las gentes«. al hacerlo asi, fue ella la que tomó expresiones literarias (copió) de las obras de otros autores sin darles crédito como sus fuentes (plagio). segundo, debe reconocerse que Ellen White usó los escritos de otros conciente e intencionalmente,...implícita o explícitamente, Ellen White, y otros que hablaban en nombre de ella, no reconocieron, y hasta negaron, la dependencia literaria (los plagios) de parte de ella«.-
  »El proyecto deseado de todas las gentes: las conclusiones«, ministry, noviembre de 1990, p. 11.

  »Cuando se le preguntó al dr. Veltman sobre las repetidas afirmaciones de Ellen White de que ella escribía sólo lo que el señor le habia mostrado en visión y que no había copiado las obras de otros autores, el dr. Veltman contestó:

  »Debo reconocer desde el principio que, en mi opinión, este es el problema mas grave que debe ser confrontado en relación con la dependencia literaria (el copiado) de Ellen White. Apunta al corazón de su honestidad, su integridad, y por lo tanto, su confiabilidad«.-ibid., p. 14

  (Tengo en mi poder una copia del ejemplar de ministry de diciembre de 1990 donde esta la segunda parte de las conclusiones del informe de f. Veltman y los comentarios de olson, director del white estate).



  De hecho, no son solo estas razones las que hicieron decidirme a abandonar la iglesia adventista, sino (desde mi perspectiva) su origen mismo. Pues considero que dios no pudo haber aprobado, y menos inspirado, a un hombre (guillermo miller) y sus seguidores, que se atrevieron a desmentir al señor jesus mismo quién había afirmado que ningún hombre, ni siquiera él mismo, ni los ángeles podían saber el dia de su retorno, (mt.24:36; hch.1:6,7).

 Y a esto se sumó, que para tratar de explicar el »chasco«, se mintió deliberadamente »fabricando una profetisa«, y todo se hizo !en nombre de dios¡. soy un pecador terriblemente defectuoso, pero esto, no lo puedo admitir. Que se use el nombre de dios, para mentir y engañar.

  He leído los mas de cuarenta libros del denominado »espíritu de profecía« que aún conservo en mi poder, algunos mas de una vez (»el conflicto de los siglos« 7 veces, »el deseado de todas las gentes« 4 veces), encuentro en algunos de ellos citas preciosas, ¿de donde fueron extraidos?.... pero a partir de este verdadero chasco, me orienté solo a “las sagradas escrituras”, y me está haciendo mucho bien, el cual comparto junto a mi familia y hermanos en cristo con quienes nos seguimos congregando cada sábado.

  Hay muchas otras cosas más que quisiera decir para sustentar mi alejamiento de la comunidad a la que verdaderamente amé. Agradezco a mi dios que me permitió conocerlo a través de ella. Cuando le reclamaba en mis noches de insomnio y llanto ¿porque me permitió conocerlo en medio de la iasd? Sentí como que me dijera »para que conozcas las interioridades de ella y puedas ayudar a tus hermanos«.

  Ahora, estamos investigando el tema, énfasis de “las sagradas escrituras”, la gracia de dios, y el control pleno del espiritu santo.

  Hace años leí una carta abierta del editor de la revista ministry al presidente de la asociacion general de la iglesia adventista del 7mo día pr. Folkenberg, entre varias reflexiones, decía: »parece que como pueblo aún no hemos entendido como funciona la salvación«. y, esta, que fue lograda a tan alto precio, merece cualquier sacrificio, antes que perderla.

  Un dia nos presentaremos ante el tribunal celestial, y si no hubiera tomado esta decisión y el señor me cuestionara, ¿que le diria?... ahora entiendo un poquito lo que pablo debió haber sentido cuando se vio obligado a abandonar “la iglesia”.

  Quiero asegurarles con toda certeza, que mi alejamiento de la iglesia a la que tanto amé, es por motivos eminentemente doctrinales. Espero, sinceramente, verlos en el cielo nuevo y en la tierra nueva.

Ronald l. Carpio de la Colina
Lima, 3 de marzo de 2011

6 comentarios:

  1. Me distes una idea! Andaba buscando como hacer una carta de renuncia a mi pastor! Y me encontré con esto. Pero yo me voy PARA la iglesia adventista!

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    1. Que pena. Aunque no fui yo quien colgó esa carta en Google (lo hizo un amigo, también ex-adventista), conservaba la esperanza de que, quien lo leyera, pudiera reflexionar, o al menos investigar, que lo que se dice ahí tiene algún asidero de certeza, o no.

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    2. Que pena. Aunque no fui yo quien colgó esa carta en Google (lo hizo un amigo, también ex-adventista), conservaba la esperanza de que, quien lo leyera, pudiera reflexionar, o al menos investigar, que lo que se dice ahí tiene algún asidero de certeza, o no.

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  2. Que pena. Aunque no fui yo quien colgó esa carta en Google (lo hizo un amigo, también ex-adventista), conservaba la esperanza de que, quien lo leyera, pudiera reflexionar, o al menos investigar, que lo que se dice ahí tiene algún asidero de certeza, o no.

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  3. Esto no parece una carta para un director o algo así. Más bien parece algo armado contado y escrito por usted mismo..

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  4. Para pensar.... Yo también he descubierto varios errores doctrínales, siendo que aún pertenezco a la IASD... Y esta carta me ha hecho ver que no soy la única que ha notado,entre otras cosas, el énfasis que muchos de la iglesia le dan a los escritos de E. White aún sobre la Biblia, la tienen como infalible y referente... Gracias por subir esta copia

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